Ya en 2007 el grupo británico Radiohead se aventuró a desafiar nuestro concepto de ‘álbum’ colgando en internet su disco In Rainbows y permitiendo al usuario descargarlo por el precio que quisiera.
Más tarde, la banda Nine Inch Nails, puso a disposición de los internautas su álbum The Slip, el cual aún se puede descargar gratis aquí. Trent Reznor, lider de la banda, decidió lanzar al público el citado disco bajo licencia Creative Commons, licencia cuya filosofía se puede resumir brevemente en que el usuario puede adquirir esa obra con total libertad siempre y cuando se respete al autor… Ya antes, la banda había sacado su álbum Ghosts I-IV por internet en varias modalidades.

Ahora es Coldplay quien dará en uno de sus conciertos y colgará en internet gratis su recopilatorio LeftRightLeftRightLeft para agradecer el apoyo que se le ha dado a la banda “aún en tiempos de crisis”. Estará disponible el 15 de Mayo, según anunció la banda.


Muchos fliparíamos si pudiésemos dedicarnos a una de las cosas que más nos gustan: la música, ¿verdad? Pues que se lo digan a Anastacia, quien aborrece la música. Según palabras de la conocida cantante, “Esto puede sonar increíble, pero realmente no me gusta la música. Nunca me conmovió. Para ser honesta, me parece irritante” además, “Prefiero el silencio a escuchar un CD. Escuchar música no me relaja y me resulta difícil pensar cuando está sonando. Nunca he comprado un disco en mi vida”. Añadió que ser famosa resulta duro para ella, aunque le gusta componer y actuar. Así que, pese a tener al menos 4 discos en el mercado, algún que otro DVD, y haber ganado decenas de premios poperos, a ella la música no la hace feliz. Curioso, ¿no?

Si hay músicos admirables, éste es uno de ellos, sin duda. Este francés, a sus treinta y ocho años, logra expresar en sus canciones lo que pocos consiguen, mediante su magnífica interpretación del piano, violín, guitarra eléctrica, xilófono, piano de juguete y un largo etcétera.
Muchos de vosotros recordaréis la música de la película Amélie, cuya banda sonora está compuesta por parte del repertorio anterior de Tiersen y otras canciones nuevas que él mismo compuso.
Tiersen ha experimentado muchos estilos musicales, incluyendo el minimalismo, el rock o el post rock. Ha hecho un puñado de colaboraciones, discos y bandas sonoras… como veis, desprende música por los cuatro costados. Y música bonita.
Sus composiciones son minuciosas, y no deja de experimentar con nuevos estilos e instrumentos para sus canciones. Sus directos, siempre son distintos, lo podríamos ver acompañado de grandes orquestas o unos pocos intérpretes, aunque todas sus actuaciones tienen algo en común y es el sentimiento y calidad de los mismos.
De verdad, os animo a escuchar a esta pieza de hombre, que no tiene desperdicio alguno.
Aquí os dejo algunas de mis canciones favoritas:
La Noyee , A Quai , J’y susis jamais allé , La Valse D’Amelie.
Ahora que todo el mundo comenta la demanda impuesta por el guitarrista Joe Satriani a Coldplay por plagio, me acuerdo de otro caso bastante sangrante. Seguro que la mayoría de nosotros conocemos la canción “My sweet Lord” del ex-Beatle George Harrison.
Pero seguro que desconocemos esta otra canción, “He’s so fine” de The Chiffons.
¿Plagio? ¿Mera coincidencia?
Cuando se oye la palabra “electrónica”, en la mayoría de personas se produce una asociación mental a géneros como el techno y a la ingesta masiva de pastillas en macrodiscotecas a ritmo de Chimo Bayo. Es por eso que en mi primera entrada, ya que se ha abierto la categoría de música, me gustaría hablar sobre este género tan amplio y a la vez tan desconocido y encasillado.
El término música electrónica hace referencia a aquella música que utiliza instrumentos electrónicos y aunque pueda parecer un invento reciente, sus orígenes se remontan a finales del siglo XIX y principios del XX, con la creación de los primeros instrumentos musicales electrónicos y sintetizadores. Estos instrumentos, aparte de tener tamaños y precios desproporcionados, no tenían un uso real en la música y no sería hasta los años 60 y sobre todo 70, con la llegada de los sintetizadores moog, cuando la música electrónica comenzara a tener relevancia.

Durante los años 70 se podría decir que surgen los primeros géneros de la música electrónica, tales como el ambient e industrial. También en este periodo se puede decir que se inició la música house con el género disco.
Durante estas décadas, grupos de rock como The United States of America, The silver Apples y Pink Floyd empezaron a utilizar instrumentos electrónicos, lo que aumentó la popularidad de dichos instrumentos.
En los años 80 se produce un abaratamiento de los sintentizadores, lo que permite que más gente empiece a utilizar este tipo de instrumentos. En esta década surge el electro y el synthpop con grupos como Depeche Mode y New Order.
Surge también el techno en Detroit y la música house en Chicago, además del acid y otros subgéneros. También surge el electropop, muy influenciado por el synthpop y la new wave, con artistas como Vangelis, Jean Michael Jarre…
Con la década de los 90 surgen géneros como el rave, el jungle, que posteriormente dará origen al drum and bass, el trance proveniente de Frankfurt, y dentro de la música downtempo surge el acid jazz, y el trip hop en Bristol.
En los últimos años, el desarrollo y abaratamiento de la tecnología ha supuesto la democratización de la música electrónica, permitiendo a cualquier persona producir su música o incluso crear sus propios instrumentos electrónicos, ampliando aún más el número de subgéneros.
Una vez que se ha dado una explicación a grosso modo del surgimiento de los diferentes géneros que componen la música electrónica me parece que no hay nada mejor que ejemplificar cada uno de ellos, y para ello nada mejor que esta página, en ella encontraréis la mayoría de géneros y subgéneros que componen la música electrónica ordenados cronológicamente y divididos en 7 ramas principales: house, techno, trance, breakbeat, hardcore, jungle y downtempo. ¡Estoy seguro que encontraréis un género que os guste!
En posteriores entradas iré ampliando algunos de los géneros aquí citados y sobre los que merece la pena saber más.
SU HISTORIA
Poco sabemos de él… sin el blues no existiría el rock. Y sin gente como Robert Johnson el blues quizá careciese de la significación musical y legendaria que posee.
Nació el 8 de mayo de 1911 en la población de Hazlehurst, estado de Mississipi, Estados Unidos. Su madre, Julia Major Dodds, estaba separada de su marido, Robert Dodds, con quien había tenido diez hijos. El padre de Robert fue Noah Johnson, un trabajador de las plantaciones. No se sabe cómo aprendió música, pero con veinte años ya se le consideró un carismático maestro.
Robert manifestó desde temprana edad una gran habilidad para tocar la armónica e incluso el arpa, pero resultaba bastante limitado con las seis cuerdas. Sin embargo él lo tenía muy claro, quería tocar la guitarra como sus grandes ídolos Son House, Willie Brown, Lonnie Johnson, Ike Zinneman, Charly Patton o Skip James, todos grandes músicos del área del Mississipi.
En 1929 Robert se casó con una joven muchacha llamada Virginia Travis, pero su relación no duraría mucho, puesto que fallecería un año después intentando dar a luz. A raíz de esto desapareció del mapa, dedicándose a una vida nómada. Tras numerosas desventuras volvió a coincidir con sus maestros Willie Brown y Son House en Robinsonville. La sorpresa llegó cuando Robert comenzó a tocar la guitarra, pero esta vez de manera brillante y asombrosa, maravillando a sus ídolos con su portentosa técnica.
Son House lo tenía claro, el joven Johnson había vendido su alma al diablo en un cruce de caminos de Clarksdale (entre el 49 y 61) para aprender a tocar de esa manera. Era increíble el progreso técnico, la alígera manera en como deslizaba sus dedos por las cuerdas y la profundidad emocional que había alcanzando la interpretación de Robert Johnson en tan poco tiempo. Además introdujo la frase de bajo boggie tocada en las cuerdas graves de la guitarra, lo cual define prácticamente la guitarra blues en la actualidad. Añade a eso un repertorio de bajadas, vueltas atrás y repeticiones y Johnson había llevado a la guitarra al siguiente nivel.
Según cuenta la historia, a principios de los años 60, cuando los Rolling Stones comenzaban, Keith Richards enseño a Mick Jagger un disco de Robert Johnson. Jagger lo escuchó y le preguntó quién era el bajo. Keith se rió y le dijo que no había ninguno. Lo que Johnson estaba haciendo era tocar una especie de frase de bajo utilizando el dedo pulgar sobre las tres cuerdas graves de la guitarra, mientras tocaba la melodía en las dos cuerdas más agudas, todo al mimo tiempo.
Robert se dedicó a recorrer gran parte de la zona sureña, compartiendo cartel con grandes bluesmen de la época, y encandilando con su manera de tocar a todos los presentes. Pero no se dedicaba exclusivamente a la guitarra, era también un consumado mujeriego. En el mes de agosto de 1938 llegó la tragedia; mientras actuaba junto a “Honey Boy” Edwards en el local “Three Forks”, ubicado en Grenwood, Johnson se había ligado a una guapa joven que resultó que estaba casada. El cornudo marido terminó envenenando aquella noche el whisky de Robert.
En la agonía de su muerte, que duraría tres días, Robert Johnson convulsionaba y aullaba como un lobo antes de fallecer a la edad de 27 años el 16 de agosto de 1938.
Afortunadamente para todos nosotros, Robert Johnson entre 1936 y 1937, por mediación de Ernie Oertle y gracias a la producción de Don Law del sello Vocalion, registró gran parte de su obra, entre las que se encuentran históricos temas como “Terraplane blues”, “Sweet home Chicago”, “Preachin’ blues”, “Kind hearted woman blues”, “Stop breaking down”, “Come on in my kitchen”, “Love in vain”, “Rambling on my mind”, “Me and the devil blues” o “Crossroads”.
LEGADO
Su testamento sonoro fue esencial para el desarrollo del blues, retomando su estilo gente como Elmore James, B. B. King o Muddy Waters, y del rock, influyendo entre sus seguidores a gente como Eric Clapton, Jimi Hendrix, Brian Jones o Keith Richards. Entre sus muchos admiradores, los Rolling Stones versionaron sus temas “Love in vain” y “Stop breaking down”, Bob Dylan “Kind hearted woman blues”, los Allman Brothers “Come on in my kitchen”, Stephen Stills “Crossroads”, Led Zeppelin “If I had possesion over judgement day” o “Travelling riverside blues”, Grateful Dead “Walking blues”, White Stripes “Stop breakin down”, Beck “Last fair deal gone down” y por supuesto, Eric Clapton, quien adaptó casi todas sus canciones.
CURIOSIDADES
En la película “O brother, where art thou?” de los hermanos Coen aparece un personaje libremente basado en la figura de Robert Johnson.
Ocupó el 5º puesto en la lista de “Los 100 más grandes guitarristas de todos los tiempos” de la revista Rolling Stone. Fue incluido en el Salón de la fama del Rock and Roll en 1986 en la categoría de “Early Influence” (Influencias tempranas).
Cuando se reunieron sus escasas grabaciones en un doble CD en 1990 se vendieron más de un millón de ejemplares.
Eric Clapton lo llama “el más importante músico de Blues que haya vivido”.
MÚSICA
Como ejemplo de su música, una de sus canciones, “Crossroad”.