
La idea de crear una biblioteca mundial digital surgió en 2005, y al parecer, ya se ha convertido en realidad.
Los objetivos de esta nueva herramienta son “promover el entendimiento internacional e intercultural; expandir el volumen y la variedad de los contenidos culturales en Internet; proveer recursos para educadores, estudiantes y todo el público en general: y mejorar la capacidad de las instituciones socias de disminuir la división digital entre los países”.
Para ello se nos muestran “manuscritos, mapas, libros, películas, grabaciones sonoras, fotografías y grabados, disponibles sin restricciones para el público y de forma gratuita” de los distintos países.
Echémosle un ojo pues…
Lo que podríamos avanzar en este sentido si en nuestro país algunos no tuviesen la mente tan cuadriculada, la cara tan dura y la mano tan larga…